OEA 2025

16 El OEA en España y Europa En un contexto global marcado por la inestabilidad geopolítica, los bloqueos logísticos y una creciente demanda de seguridad en las cadenas de suministro, la certificación OEA (Operador Económico Autorizado) sigue siendo una herramienta clave. Antonio Llobet, presidente de la Asociación Internacional de Operadores Económicos Autorizados Aduaneros y Logísticos, analiza con Diario del Puerto Publicaciones el estado actual de la certificación, sus retos estructurales y las expectativas de futuro. JAUME MAS Empecemos con un análisis general, ¿cómo definiría el estado actual de la certificación OEA a nivel internacional? El estado actual del OEA se puede definir como consolidado, pero en evolución constante. Promovido inicialmente por la Organización Mundial de Aduanas (OMA), a través del Marco SAFE, ha sido adoptado por más de 90 países, con múltiples Acuerdos de Reconocimiento Mutuo (ARM) en vigor. Esto ha permitido que el estatus OEA sea reconocido más allá de las fronteras nacionales, facilitando el comercio internacional y promoviendo la confianza mutua entre administraciones aduaneras. En los últimos años se ha producido un impulso notable en la firma de ARM entre países y bloques económicos (como la UE, China, Japón, EE. UU., Corea del Sur, entre otros), lo que ha fortalecido la interoperabilidad de los programas OEA y la eficiencia de la cadena logística global. Sin embargo, persiste una gran desigualdad en su implementación, con diferencias significativas entre países en cuanto al nivel de desarrollo del programa y a los beneficios ofrecidos. ¿Cuáles diría que son hoy las principales preocupaciones o demandas comunes de los OEAs, especialmente en Europa y Latinoamérica? Las principales preocupaciones actuales se centran en aspectos prácticos. Muchos OEAs expresan que los beneficios reales no siempre compensan los costes y esfuerzos que implica su cumplimiento. En Europa, se reclama una aplicación más homogénea de los beneficios dentro del bloque comunitario, evitando desigualdades entre Estados miembros. En Latinoamérica, los beneficios suelen ser más limitados y variables; en algunos países incluso se perciben como simbólicos más que efectivos. Las demandas más comunes incluyen una reducción real y sistemática de los controles físicos y documentales, y prioridad en aduanas durante situaciones de congestión o incidentes. En cuanto al reconocimiento mutuo, en Europa se espera una mayor reciprocidad por parte de terceros países (especialmente asiáticos), mientras que en Latinoamérica se solicita mayor agilidad en los procesos de firma y aplicación de los ARM. ANTONIO LLOBET, presidente de la Asociación Internacional de Operadores Económicos Autorizados Aduaneros y Logísticos “El OEA está consolidado, pero sufre una implementación desigual que mina su potencial”

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